Eres un vaivén perpetuo,
Para iniciar pasas,
emocionas,
abres heridas y las agrandas;
luego te marchas.
No me das felicidad plena.
Un sube y baja.
Cuerdas que resuenan y que salto entre risas;
Al final me atan a mi misma.
Yo no quiero jugar.
El parque ya no me emociona.
Ofrece algo más.
No somos niños,
hay que medrar.

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